La cocina nikkéi es la especialidad de Tsumura, quien subió al escenario del Kursaal para presentar los sabores y orígenes de la vertiente mestiza y oriental de la gastronomía peruana.
El chef del restaurante Maido enseñó a los congresistas a preparar cebiche clásico, nikkéi y mixto; tiradito de pez diablo y de atún, compartiendo con ellos el paso a paso de su versión personal de algunos de los platos más celebrados de su cocina.
Tsumura es uno de los más fieles representantes de la fusión entre la cocina de Perú y Japón, dos países emergentes y claro ejemplo de la evolución gastronómica. Su discurso fue impecable y levantó elogios de todo tipo.
Las colas más largas
El arriba firmante ha tenido el privilegio de vivir tres jornadas maratonianas a lo largo y ancho del casi centenar de firmas de postín que exponían sus productos de primera clase en el Kursaal. Pues bien, permítanme que me tire a la piscina y les diga que el stand de Perú ha sido el más solicitado. Las colas eran de campeonato y no me extraña viendo los manjares que sus chefs elaboraban sin cesar.
Este periodista y su fotógrafo de cabecera tuvieron la fortuna de catar todas y cada una de sus creaciones, un ejercicio privilegiado. Mariella Soldi, de la oficina de promoción de Perú, nos contó lo que el cliente podía degustar en su stand: «Tenemos una muestra de causa, un preparado a base de papa y verdadero estandarte de nuestra gastronomía. Este año estamos dando relleno de pulpo para degustar. También tenemos ceviches, cómo no, y un suspiro de limeña, un dulce hecho a base de merengue».
Mariella añadió que «no me quiero olvidar del cóctel bizcosauer, un abreboca que combina a la perfección con un ceviche. Este producto ha sido todo un éxito».
También hablamos de los gustos culinarios de los vascos, toda una referencia mundial según el criterio de Mariella: «Nos hemos dado cuenta de que a la gente le gusta probar y repetir. Todos preguntan, además, cómo es la receta. Los vascos sois curiosos, esa impresión me llevo». Sorpresas te da la vida.
El futuro de la cocina peruana pasa, según Mariella, «por internacionalizarla. Algo parecido a lo que ocurre con la cocina mexicana, cuyos ingredientes y platos son mundialmente conocidos».
Su stand contó en esta ocasión con tres reputados chefs del restaurante Astrid&Gastón de Madrid, uno de los mejores de la capital.
Mariella quiso despedirse con un último mensaje: «Creo que el stand ha gustado, los productos han tenido aceptación. El cliente se va impresionado con los olores y sabores, le llama mucho la atención». Perú tiene un sabor especial.
Por Diario Vasco.
